Jamón ibérico frente a Jamón de Teruel y Jamón de Trevélez: diferencias que debes conocer
Jamón ibérico Teruel y Trevélez: principales diferencias
Jamón ibérico Teruel y Trevélez representan tres formas diferentes de entender uno de los productos más característicos de la gastronomía española. Las diferencias entre jamón ibérico y serrano comienzan en aspectos fundamentales como la raza del cerdo, la alimentación y el sistema de producción. Además, las diferencias entre jamones pueden afectar al territorio, al proceso de elaboración y a los sistemas de certificación.
El jamón ibérico, el Jamón de Teruel DOP y el Jamón de Trevélez IGP son productos curados, pero no pertenecen a la misma categoría. La primera diferencia que debemos tener clara es fundamental: el Jamón de Teruel y el Jamón de Trevélez no son jamones ibéricos.
Los dos últimos proceden de cerdos de razas consideradas de cerdo blanco, mientras que la denominación «ibérico» está sometida a requisitos específicos sobre el porcentaje de raza ibérica del animal.
Comprender estas diferencias entre tipos de jamón permite saber qué estamos comprando y valorar correctamente las características de cada producto.
Jamón ibérico Teruel y Trevélez: diferencias en la raza del cerdo
El punto de partida para comprender las diferencias está en la raza del animal.
La Norma de Calidad del Ibérico establece los requisitos raciales necesarios para utilizar comercialmente la denominación «ibérico». De esta forma, podemos encontrar productos procedentes de animales con diferentes porcentajes de raza ibérica, información que debe reflejarse en el etiquetado cuando corresponda.
En cambio, el Jamón de Teruel DOP procede de animales obtenidos a partir de las razas autorizadas por su pliego de condiciones. En la línea materna se emplean Landrace, Large White o sus cruces, mientras que en la línea paterna se utiliza Duroc.
Por su parte, el Jamón de Trevélez IGP también procede de cerdo blanco y se obtiene de animales de las razas autorizadas por su correspondiente pliego de condiciones.
Este diferente origen racial constituye uno de los primeros aspectos que debemos considerar al estudiar las diferencias entre jamón ibérico y serrano y, de forma más precisa, entre jamones ibéricos y jamones procedentes de cerdo blanco.
Jamón ibérico: raza, alimentación y manejo
En el jamón ibérico intervienen dos grandes factores para establecer su clasificación: el porcentaje racial y la alimentación y manejo del animal.
Según la Norma de Calidad del Ibérico, podemos encontrar categorías relacionadas con sistemas de alimentación y manejo como bellota, cebo de campo y cebo.
En los productos de bellota, la fase final de engorde está relacionada con el aprovechamiento de bellotas, hierbas y otros recursos naturales de la dehesa durante la montanera.
Los productos de cebo de campo proceden de animales alimentados fundamentalmente con piensos y manejados al aire libre en las condiciones establecidas por la normativa.
Los de cebo corresponden a otro sistema de alimentación y manejo regulado.
Esta relación entre raza ibérica, alimentación y manejo constituye una de las principales particularidades del jamón ibérico.
Para profundizar en estas categorías puedes consultar nuestra guía sobre cómo elegir un buen jamón ibérico y entender correctamente su etiqueta.
Jamón de Teruel DOP: cerdo blanco y territorio
El Jamón de Teruel está protegido mediante una Denominación de Origen Protegida (DOP) y está sometido a unas condiciones específicas de producción y elaboración.
Los animales utilizados proceden de las razas contempladas por su pliego de condiciones y el proceso de elaboración del jamón se desarrolla dentro de la provincia de Teruel.
Además, el territorio desempeña un papel fundamental. La curación se realiza a una altitud igual o superior a 800 metros y el proceso completo de elaboración está sujeto a los requisitos establecidos por la Denominación de Origen.
Según el Consejo Regulador, el producto presenta un color rojo y aspecto brillante al corte, grasa parcialmente infiltrada y un sabor delicado, agradable y poco salado.
Puede consultarse información detallada en la web oficial de la DOP Jamón de Teruel.
Jamón de Trevélez IGP y su curación natural
El Jamón de Trevélez IGP está protegido mediante una Indicación Geográfica Protegida y su elaboración está vinculada a una zona delimitada de la Alpujarra granadina.
También estamos ante un producto procedente de cerdo blanco. Los perniles utilizados deben proceder de las razas y cruces admitidos por su pliego de condiciones.
Una de las características destacadas del jamón IGP de Trevélez es su proceso tradicional de secado y curado natural, relacionado con las condiciones climatológicas de la zona de elaboración.
Durante su elaboración se utiliza sal marina y el producto presenta unas características propias de aroma, textura y sabor. El Consejo Regulador lo describe como un jamón aromático, jugoso, de sabor suave, ligero y poco salado.
La zona de elaboración de la IGP se encuentra en municipios de la Alpujarra granadina situados en áreas de elevada altitud, donde factores como la temperatura y la humedad participan en las características tradicionales del producto.
DOP, IGP y Norma del Ibérico
Otra de las diferencias entre jamones está en sus sistemas de protección, certificación y regulación.
El Jamón de Teruel está protegido mediante una Denominación de Origen Protegida (DOP). Esta figura relaciona el producto con un territorio determinado y con unas condiciones específicas de producción y elaboración.
Por su parte, el Jamón de Trevélez IGP cuenta con una Indicación Geográfica Protegida (IGP), figura europea de calidad diferenciada vinculada igualmente a unas características y a un entorno geográfico determinados.
En el caso del jamón ibérico, se aplica la Norma de Calidad del Ibérico cuando se comercializa mediante las denominaciones reguladas por ella. Dentro del propio sector ibérico también existen denominaciones de origen protegidas.
Por ello, expresiones como «ibérico», «DOP» e «IGP» no deben utilizarse indistintamente. Cada una proporciona información diferente sobre el origen, las características o el sistema de certificación del producto.
Jamón ibérico Teruel y Trevélez: diferencias en la alimentación
La alimentación constituye otro aspecto relevante al comparar jamón ibérico Teruel y Trevélez.
En el jamón ibérico, la alimentación y el manejo intervienen en categorías como bellota, cebo de campo y cebo. En determinadas categorías, la dehesa y la montanera desempeñan un papel especialmente importante.
Para el Jamón de Teruel DOP, la alimentación de los animales está sometida a los requisitos establecidos por su correspondiente pliego de condiciones.
Respecto al Jamón de Trevélez IGP, los cerdos reciben una alimentación basada en piensos vegetales.
La alimentación es, por tanto, uno de los aspectos que ayudan a comprender las diferencias entre jamón ibérico y serrano, aunque no es el único factor que debemos tener en cuenta.
Diferencias entre jamón ibérico y serrano
Las diferencias entre jamón ibérico y serrano parten fundamentalmente del tipo de cerdo utilizado, pero también intervienen la alimentación, el manejo, la elaboración y la normativa aplicable.
La denominación ibérico está sometida a requisitos específicos relacionados con la raza del animal. Los jamones procedentes de cerdo blanco responden a otros sistemas productivos y pueden estar, a su vez, protegidos mediante figuras de calidad diferenciada.
Por tanto, la diferencia entre jamón ibérico y jamón serrano no debe reducirse al aspecto exterior de la pieza o a su tiempo de curación.
El origen racial, la alimentación, el territorio, el sistema de elaboración y la regulación permiten comprender mejor cada producto.
Características del jamón ibérico, Teruel y Trevélez
Las diferencias entre tipos de jamón relacionadas con la raza, alimentación, territorio y elaboración terminan reflejándose en las características de cada producto.
El jamón ibérico puede presentar diferentes niveles de infiltración de grasa, textura, aroma y sabor dependiendo de factores como el porcentaje racial, la alimentación, el manejo y el proceso de curación.
En cuanto al Jamón de Teruel DOP, se caracteriza, según su Consejo Regulador, por un sabor delicado, agradable y poco salado, color rojo, aspecto brillante y grasa parcialmente infiltrada.
Por otro lado, el Jamón de Trevélez IGP presenta características propias. Su Consejo Regulador destaca su aroma, sabor suave y ligero, jugosidad y reducido nivel de sal.
Estas diferencias entre jamones permiten apreciar que cada producto posee unas características propias derivadas de su materia prima, territorio y proceso de elaboración.
¿Cómo elegir entre estos tipos de jamón?
La elección depende principalmente del producto que busquemos y de nuestras preferencias. No resulta adecuado establecer que una de estas categorías sea universalmente mejor que las demás, porque presentan materias primas, procesos y sistemas de calidad diferentes.
Cuando compramos jamón ibérico conviene comprobar la denominación de venta, la información racial cuando corresponda, la categoría de alimentación y manejo y los correspondientes elementos de identificación.
En el caso del Jamón de Teruel DOP y del Jamón de Trevélez IGP, debemos comprobar igualmente sus distintivos oficiales de identificación y certificación.
Si quieres profundizar en la información que aparece en las piezas ibéricas, consulta también nuestra guía sobre cómo elegir un buen jamón ibérico y entender correctamente su etiqueta.
Jamón ibérico Teruel y Trevélez dentro de la tradición española
Jamón ibérico Teruel y Trevélez demuestran la enorme diversidad existente dentro de la tradición jamonera española.
La tradición del jamón ibérico está estrechamente relacionada con la raza ibérica y, en determinadas categorías, con la dehesa y la montanera.
Teruel y Trevélez parten de cerdos blancos seleccionados y poseen sistemas de calidad diferenciada vinculados a sus respectivos territorios y procesos de elaboración.
Conocer las diferencias entre jamones y entender las diferencias entre jamón ibérico y serrano permite valorar cada producto por sus características reales y evita confusiones a la hora de comprar.
En Embutidos Guareño, nuestra tradición está vinculada a Extremadura y al mundo del ibérico. Analizar las diferencias entre jamones ayuda a apreciar mejor cada producto y, sobre todo, a evitar uno de los errores más habituales: pensar que todos los jamones curados son ibéricos.